¿Dónde dejé mi interrogación?


“A través de mis dudas llegue a conocer la inteligencia, ahora me siento inteligente y solo género dudas” esta frase desconozco si es mía, si se la he copiado a alguien o fifty fifty, la verdad es que no sabría asegurarlo, al igual que no sabría confirmar, si Miles Davis es el mejor tipo pegado a una trompeta que jamás haya existido.

De las pocas cosas que tengo claras, es que cuando escucho su canción sobre unas hojas de otoño en concreto o sobre las hojas otoño en general, me da la sensación de que durante diez minutos todo se para, y hoy he vuelto a congelar el tiempo con la susodicha obra maestra, y  me siento estúpido. Sí, hoy el diabólico Miles Davis me está dejando como el mayor tarugo del lugar con la misma canción con la que he llegado a tener los flipes más placenteros, hoy estoy siendo caricaturizado pero, ¿por qué me haces esto Miles? ¿Por qué me cortas el royo de está manera?

Parece ser que este tío me quiere decir que no todo tiene repuesta pero, en cambio, sí todo tiene su pregunta y hacia mucho tiempo que no dudaba, ¿cómo he podido permitirme la arrogancia de no dudar?

Me he pasado demasiado tiempo criticando a la gente que no hacia preguntas y  que aplastaba masivamente con sus frases e ideas a su audiencia, aquellos que en cada esquina, en cada bar, en cada reunión, creyéndose dueños de la verdad absoluta sin tener la menor sensación de estar equivocándose y ahora resulta que escuchando al sr. Davis, yo soy uno de ellos pero, ¿tendrá solución esta enajenación melódica que estoy teniendo?

Debo volver a dudar de todo, ya que no me fío de la gente que no duda, porque “El día que sienta que lo sé todo, seré consciente de lo ignorante que soy” hoy debe ser ese día, aunque si me ha salido esta gran frase puede que no, aunque yo creo que está si que se la he debido copiar a alguien al 100%.

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