Dímelo en la calle, Garry Winogrand

Para mi la Semana Santa siempre han sido fechas para aprovechar la ausencia de la mitad de la ciudad y poder disfrutar de la oferta de ocio. Aunque el Museo del Prado y el Reina Sofía siempre serán la excepción, los turistas que nos visitan o están concentrados en los paseillos de santos o están saciando la sed en las terrazas. Así que nada mejor que huir de las calles madrileñas para sumergirte en las retratadas por la cámara Leica M4 de Garry Winogrand (Nueva York, 1928 – 1984).

La Fundación MAPFRE (@fmapfre) acoge en sus salas de Barbara de Braganza la obra del llamado “príncipe de las calles”, considerado uno de los padres de la fotografía moderna. Winogrand comenzó trabajando en los años 50′ en redacciones de varios periódicos y publicaciones, cuando la fotografía para el medio requería el reflejo de la realidad bajo la mirada del arte en lugar de tantos focos y poses de modelo. Su trabajo ha pasado por el MOMA o el George Eastman House, pero la mejor obra de Winogrand es la de haber conseguido el reconocimiento definitivo de la fotografía callejera como arte.

“Cuando fotografío, veo la vida”. Garry Winogrand

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Lo que me gustó…

  • Conocer la evolución cronológica del estado de ánimo de la sociedad estadounidense en un periodo de miserias y grandezas entre los años 50′ y 80′ que se dividen en: Bajando desde el Bronx, Un estudioso de Nortemaérica y Auge y crisis.
  • Ver una labor de investigación en la que Winogrand no sólo nos muestra la modernidad de New York, sino que indaga en la diversidad socio-cultural que había en las calles de otros estados como Texas, Los Ángeles o Houston en donde la diferencia de clases estaba tan arraigada como la racial.
  • imagegenLa posición rebelde del autor frente a los acontecimientos de la época, comparable a la de Norman Mailer o Jack Kerouac sobre el papel.
  • El carácter personalista de cada fotografía, incluso en las que se retratan las multitudinarias revueltas de los 70′. La mirada de cada personaje te transmite una emoción, una historia detrás.
  • El estilo natural y callejero propio de quien ha trabajado en redacciones de prensa de la época.
  • Los encuadres ladeados e imperfectos, como el paisaje que retrata, se contrastan con los aires de grandeza que aporta el uso de la luz y la habilidad del fotógrafo para captar el movimiento.
  • Salir con ganas de coger la cámara y fotografiar todo lo que ves a tu paso.

Lo que me chocó…

  • 862_FM000614La disposición de la obra, el recorrido marcado hace perder en ciertos momentos el orden cronológico. Demasiados cambios de pared y plantas.
  • Mucha concentración de obras para el escaso espacio. En algunas obras sentía 10 ojos en mi nuca. Además la escasa luz no ayudaba mucho a tomar distancias.
  • La sensación de “auge y crisis” natural que produce la obra.
  • La envidia de querer haber visto las mismas postales que el objetivo de Garry Winogrand…

 


botonPuedes ver la exposición de Garry Winogrand en la Fundación MAPFRE (C/ Bárbara de Braganza) hasta el 3 de mayo o acceder a través de la visita virtual

 

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