Freedonia: "El arte es un bien universal y no criminalizamos su uso libre".

Encuentros en la noche con Freedonia

No intentes definir el soul porque es imposible. Por mucho que busques en Google las típicas frases de los reyes de este estilo musical, como Ray Charles, Aretha Franklin, Otis Redding o Marvin Gaye, no lo encontrarás. Como mucho te servirán para publicarlas en Facebook y tener más likes. Pero si eso te parece suficiente, es que no has entendido qué es el soul. Para descubrirlo, tendrás que sumergirte en cada estrofa, en cada frase, en cada palabra… Y sobre todo, en cada aullido.

Hace pocas semanas tuve la oportunidad de asistir a un taller de escritura creativa que impartía Kiko Amat en La Casa Encendida (@LaCasaEncendida). El novelista arrancó la clase comparando la escritura con la música jazz y el soul, ya que ambos nacen del sentimiento, del carácter y la experiencia de quien tiene la necesidad de contar algo que está ardiendo en su interior. Las florituras que uno puede ofrecer son un extra. De hecho, si Billie Holiday se hubiera presentado a uno de esos absurdos programas televisivos en el que las canciones son violadas sin piedad, seguro que ni tan siquiera hubiera pasado del casting. Benditos aquellos que no se dejan llevar por los prejuicios.

Esta es precisamente la filosofía que Freedonia (@FreedoniaSoul) lleva defendiendo desde que surgieron en 2006. Una banda que invoca a los orígenes del género. La música, al igual que su nuevo trabajo, debe inspirar dignidad y libertad. Descubrí al grupo madrileño cuando mis amigos me sacaron una entrada para verlos en la Sala Joy Eslava (@JoyEslava1) allá por diciembre de 2014. Tras el chute de excitación que me inyectaron, no podía dejar pasar la oportunidad de entrevistarles y saber más sobre ellos a fondo. Así lo hice cuando el pasado mes de abril se reencontraban con su público incondicional en la mítica Sala Caracol (@salacaracol), el local que vio nacer su primer trabajo discográfico, Freedonia (Funkameba, septiembre 2012), y acogió el inicio de esta potente maquinaria de ritmos afro-americanos. Pero de eso hace ya mucho tiempo.

Con la mejor BSO que puede acompañar a la noche, comenzamos la entrevista…

spotyfreedoniaVolvéis a la sala que vio nacer vuestro primer álbum, Freedonia, ¿os vais a poner nostálgicos? ¿Qué tiene de especial Madrid?

Madrid es nuestra ciudad, aquí vivimos y aquí empezamos a desarrollar lo que hoy en día es Freedonia, y si bien es cierto que cada vez tenemos más amigos en diferentes ciudades que nos hacen sentir como en casa, siempre es especial volver donde se empieza y bailar con los colegas.

¿Cómo fueron los comienzos?

En nuestro caso estos son todavía nuestros comienzos, pese a llevar casi una década juntos, porque seguimos llenos de ilusión. Siempre ha sido un proyecto muy ilusionante, a pesar de lo duro que resulta el desempeño de nuestra labor y de los contratiempos, crisis del sector, crisis financiera, la vida… no hemos flaqueado nunca en nuestro empeño y hemos ido codo con codo trabajando con una sonrisa, todos a una con muchas ganas de hacer cosas.

A pesar de los premios, de estar en listas de mejores discos, de los aforos completos en la gira, defendéis que os gusta mostraros “sin maquillaje”. ¿Cuesta gestionar el éxito?

Para nosotros el éxito es que todos disfrutemos de la música, en ese sentido no hay nada difícil de gestionar si funciona. Cuando hablamos de no usar “maquillaje” nos referimos quizá a no usar “autotunes” o “artificios” para producir “éxitos”. Intentamos hacer canciones que nos lleven por un recorrido de sensaciones que podamos disfrutar juntos, expresamos lo que sentimos e invitamos a todo el que quiera a compartirlo, de hecho tratamos de estar muy en contacto con nuestro público, sea directamente o a través de redes, porque nos interesa la opinión de todos.

Musicalmente, ¿cómo ha sido la evolución de Dignity and freedom frente a vuestros trabajos anteriores?

Según va pasando el tiempo vamos escuchando y estudiando nuevas formas de hacer música, vamos adquiriendo más experiencia que forzosamente se va volcando en nuestras canciones, evolucionar tu sonido es algo natural, y siempre habrá quien se quede con lo antiguo, con lo nuevo, ambos o ninguno, ya que el propio oyente también evoluciona.

¿Hace falta más “dignidad y libertad” en la industria musical?

Como el agua en el desierto, es urgente.

Aretha Franklin decía que “el soul es para los realistas, las personas que aceptan cómo son”. ¿Estáis de acuerdo?

Para nada, el soul es para todo el mundo, suponemos que Aretha se refería a que es un estilo muy orgánico, que ataca directo a la emoción sin trampa ni cartón, y en esa definición encaja perfectamente un realista, pero si escuchas a Sam Cook o a Marvin Gaye… su discurso es el dictado del corazón de un soñador, seguramente con los pies no siempre en la tierra.

En medio del apogeo de estilos musicales más recientes como el indie o la electrónica, apostáis por las raíces del soul. ¿Es buena época para volver a los orígenes?

Cada artista, o cada grupo, tiene su “viaje” dentro de la música. En nuestro caso simplemente nos gusta más. El soul es un estilo que ha sido discreta banda sonora de nuestras vidas a través del cine o discos que se colaban entre otros estilos, una vez empezamos a redescubrirlo entendimos que estamos muy ligados a él y nos atrapó su sinceridad. Hay que aprender de los mayores.

Publicáis el álbum bajo licencia Creative Commons, ¿por qué habéis optado por esta opción?

Consideramos que es la más justa y, además, la que más se ajusta a nuestra filosofía, en nuestro caso con Creative Commons permitimos el uso libre de la obra siempre que no se haga con ánimo de lucro. Eso no significa que estemos a favor de la piratería o algo similar, simplemente entendemos que el arte es un bien universal y no criminalizamos su uso libre, eso sí, si va a haber un lucro económico lo lógico es compartirlo porque también nos gusta comer.

¿Qué habéis conseguido con la autogestión?

Conseguir que nuestro proyecto sea sostenible, en ello seguimos, ya que no nos quedaba otra opción. Ahora nos alegramos porque hemos tenido que aprender como funciona el sistema, lo que “cuesta” sacar un proyecto de nuestras características para adelante y, de esta forma, tomar entre todos las decisiones que nos hacen crecer. Es toda una aventura que, sobre todo, aporta libertad y control absoluto del proyecto.

En la era digital, publicáis en CD y vinilo. ¿Por qué preferís apostar por estos formatos?

Usamos métodos tradicionales de grabación analógica y edición en vinilo porque nos gusta más ese sonido, eso no es necesariamente moda “vintage”, simplemente es como nosotros la escuchamos y como mejor nos suena.

Y como marca de la casa, ¿qué os gustaría que estuviera abierto toda la noche?

Los bares, los conciertos, los museos, los parques, los restaurantes, los teatros… y llenos de gente.

Leave a reply