"Cada uno intentamos hacer nuestros proyectos, y al juntarnos todo salió de repente."

Encuentros en la noche con Jenny and the Mexicats

¿Qué pasa cuando se unen una inglesa, un español y dos mejicanos…? No se ustedes, pero a mi este tipo de chistes sobre la multiculturalidad siempre me han causado urticaria. Debe ser porque nuestro compadre de nacionalidad siempre era el que peor parado salía en lo correspondiente a nivel cultural. Vamos, que todos parecemos de Lepe. Bromas a parte, esta es la fórmula – la de la pregunta no la del chiste, todo sea por aclarar las cosas – que ha hecho de Jenny and the Mexicats (@JennyandMexicat) un grupo de música emergente que se diferencia del mercado con una marca propia a la vez que indefinida: música multicultural. Esto quiere decir que no tienen ni patria ni bandera cuando se trata de componer música. Flamenco,  folk, rockabilly… Como ellos dicen, son una fusión de personalidades y nacionalidades. ¡Ah!, se me olvidaba comentaros que lo de cats es por los gatos que poblamos los tejados de esta ciudad.

Son las 19:00 de la tarde y la famosa ola de calor que derrite las suelas de mis playeras – ¡qué leches!, tsunami de calor el de este año – no ha remitido ni por un instante. Encamino la calle Alcalá enfundado bajo mis Ray Band y con la espalda más encharcada que el lago del Retiro. Allí es precisamente donde he quedado con Jenny, David, Pantera e Icho, quienes darán un concierto el día 30 de julio en la Sala Independance. Así que los que os hayáis quedado de rodriguez por la ciudad, ya tenéis plan.

Con la Coca-Cola en mano – perdonen mi adulterio a otro tipo de brebajes, pero la cerveza caliente no me sienta bien a esas horas – y la frente como la fuente de Trevi, comenzamos la entrevista…

¿Cuál fue vuestro primer contacto con la música?

Pantera: Desde muy pequeño mi madre me obligó a tomar clases de música, y al principio la odié por ello. Después me llamó la atención la batería, pero nunca me pude comprar una porque hacía mucho ruido. Mi madre me repetía una y otra vez que tocara la guitarra y finalmente me compré una… Y hasta la fecha.

Icho: Cuando tenía ocho años mi hermano se compró un contrabajo eléctrico que nunca usó y siempre estaba a la vista. Después se pasó al heavy metal, y las dos canciones que más me gustaban de Motley Crue descubrí que eran de Sex Pistols, así que me decanté por el punk. Monté un grupo con unos colegas y así empecé.

David: Yo me enamoré del flamenco y comencé a tocar el cajón. Toco otro tipo de percusión, pero el cajón es lo que más me apasiona.

Jenny: Yo empecé a tocar la trompeta con siete años. Después de varias escuelas de música, con 15 años agarré una guitarra y tocaba a solas en mi habitación. ¡Odiaba mi voz! (risas) Mis padres nunca se interesaron por la música, la influencia me vino por mis hermanos.

Contadme cómo surge Jenny and the Mexicats y cómo conseguisteis fusionar todas vuestras influencias musicales. Por lo que veo son muy diferentes…

Icho: Nos conocimos en un tablado flamenco de Madrid donde trabajábamos Pantera y yo. Jenny estaba de gira y ahí nos conocimos. Nos intercambiamos los emails y dos años más tarde nos invitó a tocar en un festival de Inglaterra. Nos juntamos, compusimos 8 canciones para un set de 45 minutos, hicimos varios conciertos y fue cuando nos dimos cuenta que teníamos más recorrido como grupo. Grabamos una demo de 3 canciones y se vendieron muy.

David: Esa es la esencia del grupo, el sonido surgió de forma natural. Cada uno aportaba lo suyo, y sonaba bien. El ritmo latino del contrabajo y la percusión, la melodía inglesa…

Pantera: Cada uno intentamos hacer nuestros proyectos, y al juntarnos todo salió de repente.

¿Ser de nacionalidades diferentes es tener personalidad diferente?

Icho: Tiene mucho que ver. Jenny al principio no sabía español y Pantera y yo le traducíamos. Se nota mucho cuando viajamos, a los españoles y a los mexicanos se nos nota de lejos. Los ingleses son más respetuosos pero cuando le das una cerveza se nota de donde son (risas).

Lleváis dos álbumes publicados (Jenny and the Mexicats y OME), ¿cómo habéis abordado los procesos de creación?

David: Se han hecho muy similar. La primera selección de canciones fue con lo que cada uno quería hacer. Hicimos un 50%, 50% entre español e inglés. El segundo siguió la misma línea, con estilos nuevos que íbamos escuchando, pero respetando al sonido del grupo que queremos. En España hemos sacado el recopilatorio Ritmo Frenético para que el público conozca la evolución del grupo.

Habéis comenzado la gira por España, ¿cómo ha sido el recibimiento?

Icho: Muy bien, tocamos en la Sala Galileo y se llenó. Además fue en el día de San Isidro, fue en buen comienzo. Luego fuimos a Valencia, Bilbao, Barcelona y muy bien, sobre todo el recibimiento de los medios. Ahora estaremos en tres festivales y después volvemos a Madrid en la Sala Independance (30 de julio). Parece que todo indica que hagamos una gira en condiciones por toda España en invierno.

Vosotros, que la mayoría venís de fuera, ¿tenéis la percepción de que en España sólo se promociona la música comercial?

Jenny: Cuando venimos no escuchamos la radio ni la música comercial. No tenemos esa percepción.

David: Ahora en España la escena independiente tiene mucha fuerza, más que en México.

Sacais disco en formato digital y físico…

Icho: Si, el formato físico en México aún tiene mucho tirón. En concreto hay un sitio en el que hacen mucha promoción y se vende muy bien.

¿Se apoya en México a los nuevos artistas?

Icho: No, nada…

David: Cero. Ahora están intentando resucitar a los grupos que funcionaban hace 20 años.

¿Y aquí?

David: Tampoco, pero aquí la gente se mueve sola.

Y como marca de la casa, ¿qué os gustaría que estuviese abierto toda la noche en Madrid?

Icho: Los sitios para comer. Y más música en directo.

Jenny: En Madrid todo esta abierto toda la noche.  Si quieres salir un lunes siempre encuentras algo (risas).

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