Scorsese es un genio en todos los formatos

He de reconocerles a aquellos que me conocen demasiado, que por suerte no son muchos, que es cierto que tengo una obsesión enfermiza con Martin Scorsese. Prueba de ello es que mi interés por estudiar cine en la universidad despertó una noche de verano de hace 12 años en la que vi por vez primera esa droga fílmica pertubadora de inocencias llamada Uno de los nuestros. Tras ese día, se ha instaurado en mi una tradición inviolable que consiste en verla por lo menos una vez al año (si, lo reconozco, en verdad puedo verla anualmente como unas cinco o seis veces).

Pero dejando atrás los sentimientos obsesivos que me producen las películas del director italoamericano, he de hacer justicia a razones más artísticas y técnicas. Una de las cosas que más me fascina de él es que es el único autor del séptimo arte que no pone reparos en el formato en el que rodar con tal de llevar a cabo una idea: películas que han marcado un antes y un  después en la historia del cine, series que lo marcarán (Boardwalk Empire, The Blues), documentales que se cuelan en el hipocampo de nuestros cerebros (El último vals, Shine a light), e incluso spots publicitarios en los que prevalece siempre su huella más que la marca que anuncia (Channel, Freixenet, Kodak). En relación a esto último habrá algunos iluminados que digan “es un vendido”. ¿Y que pasa que tú trabajas gratis?

Hace unos meses publiqué en Facebook una noticia que llevaba por título “Scorsese ficha a Brad Pitt, Robert de Niro y Leonardo DiCaprio para su nuevo proyecto“. Una hora después aquella noticia había recibido más likes de los que estoy acostumbrado a tener de conocidos incrédulos que babeaban con la idea, y un comentario del más listo de mis amigos en el que ponía “Pena que no sea peli”. Exacto, el proyecto es un spot publicitario para el casino City of Dreams de Manila del que ayer pudimos ver la primera parte gracias al Condensador de fluzo (gracias por estar atento a estas noticias y alimentar nuestras mentes frikis).

Como si fuese el trailer de una película de mafiosos, en este corto promocional llamado ‘The Audition‘, Scorsese maneja a la perfección la expectación del público dándoles lo que quiere: sus dos actores fetiche, luchando por el papel protagonista de una nueva película al ritmo de Ray Charles y su What I’d Say. Rock&roll en estado puro servido en un minuto.

Por cierto, el público femenino puede estar tranquilo, que en próximos avances aparecerá Brad Pitt.

Otras genialidades de Scorsese en pequeñas dosis:

 

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